"Ya de por sí la vida se lleva con trabajos. Lo único que le hace a uno mover los pies es la esperanza de que al morir la lleven a una de un lugar a otro; pero cuando a una le cierran una puerta y la que quedaba abierta es nomás la del infierno, más vale no haber nacido...

El cielo para mí, Juan Preciado, está aquí donde estoy ahora."

Dorotea (la Cuarracua) a Juan Preciado. Pedro Páramo, Juan Rulfo